Lucir como un fotografía filtrada, de esos filtros que han coloreado a nuestra generación. Colores que buscan un pasado y un sueño, amantes de dictaduras. Fanáticos de dictadores. Sobrecargados estamos de colores.
Vitage. Una verdad desconocida y una deshumanización inhabitable. Hablar de los viejos libros y ser superficial como una droga ante dolor. Amar. Una paleta y unos ruidos. Y unos hijos de la sociedad del bienestar que se rebelan. Y revelan las fotografías de sus padres. Y se fascinan con los rollos y la pobreza. Pereza es el lema de los herederos de las fábricas. Y una mujer busca el sexo en una jaula donde ha guardado a otra mujer. Le escupe y le dice: rata. Mientras su novio cobarde a una rata escupe y penetra con una aguja de titanio con el fin de lograr conseguir un lápiz labial. Un lápiz labial de color como un neón. Un tubo lumínico de los años 50 que se consiguen en cualquier pueblo de los Estados Unidos. Un pintalabios de color. Colores. Tanto tiempo en casa, tanto ocio, tanto frío… la reportera del canal por cable dice que matar es tan sencillo y que todo es permitido, perdonado, alabado… Amar.
Me esfuerzo por lucir como lucen mis fotos en las redes. Y me esfuerzo por saber tejer como alguien que no es mi abuela, sino que es un personaje de una fábula del Este, donde hay un lobo y unas setas. Pereza. No tratar de convencer a mi familia de que soy útil, de que soy digna, De que soy bella. Pereza. Donde un amigo se esconde y no se cita conmigo. Dice, no existo. ¿A quien buscas?
Destino. Me repugna mi propio altruismo. De donde vengo el hastío es disfrutable. De donde vengo tengo la carta mental que justifica mi fracaso. Fracasados con ínfulas de superdotados. Ignorantes propietarios de una felicidad desestimada. De donde vengo no hay color.
Destino y colores. Una generación no documentada y otra demasiado fotografiada. La misma. Color y destinos. La alienación podría ser la causante de mi desgracia. Ya quisiera. Saber que entro en ella, que nunca escapé. Es un despertar que te aliena. No hay manera de corroer el sistema. Pueden vender ilusiones de rebeldía pero siempre son etéreas imágenes, mito y leyenda de nuestra suburbanidad. Pesimista. No desconectada.
Destino es un acto, un acción, una actitud. Es abrir Google y buscar destinos, colores, colores, destinos… todas las noches, todo el día, todos los días…. Buscar en Google una respuesta. Lucir como si Google te hubiera respondido alguna vez. Tratar de maquillarte para reducir el margen de error que existe entre la foto de tu perfil y tú.
2013/ST





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“REAL POEMA CRISTIANO PIDIENDO LIBERACIÓN”
(foto by Jacinta Trotman)



